Obligaron a una familia sustituta a entregar a una niña de tres años
Polémica en La Pampa
Obligaron a una familia sustituta a entregar a una niña de tres años
Por Sergio Romano
Para LA NACION
SANTA ROSA.- Daniela ríe. Juega con un teléfono celular y sonríe. Dice que se llama Daniela, que tiene 3 años y que afuera hay amigos policías. Tiene una pollera verde y baila, canta y mueve su largo pelo. Eduardo Carro y su esposa Mirta -los padres sustitutos de la menor- miran a Daniela y no paran de llorar.
Eran las 18 de ayer y la familia ya hacía un día que estaba atrincherada en su casa del barrio Aeropuerto, de Santa Rosa: la Justicia había ordenado que el matrimonio debía entregar a la niña. Los policías ya habían intentado llevársela el día anterior. Pero los Carro se resistieron. Finalmente, a las 19 de ayer entregaron a la pequeña para evitarle un trauma psicológico, cuando era inminente el ingreso de los policías en la vivienda.
Eduardo Carro es un ex policía y dueño de un taxi. Vive en una casa de barrio. Mientras sucedían los hechos, afuera, estaba lleno de taxistas y de policías. Los primeros habían ido a apoyarlo. Los otros, a llevarse a la menor.
Carro contó que cuidan de Daniela, como familia sustituta desde que "tenía 20 días de vida". A los dos meses la madre biológica decidió entregarla definitivamente. Por eso, iniciaron un trámite de adopción. "Pero el expediente se perdió", aseguró.
Hace dos meses abrieron otro expediente para adoptarla y, por eso, debieron renunciar a ser la familia sustituta de la niña. En ese momento se desató la pesadilla. El Juzgado del Menor y la Familia de Santa Rosa -a cargo de María Cristina Baladrón- observó que la pequeña se había quedado sin familia sustituta y por eso ordenó destinarla a otro hogar, explicó Carro. El abogado de los Carro, Jorge Dosio, tiene experiencia en estos casos: defendió a la familia Biocca, que peleó y logró finalmente quedarse con Gabriel, un chico pampeano al que también la justicia provincial pretendía entregar en adopción a otra familia. Dosio presentó una medida de no innovar en el juzgado de Baladrón. Pero aún no fue aceptada. Y la jueza contraatacó: en la mañana de ayer ordenó a la policía que cumpliera con el allanamiento. El cura Ricardo Ermesino cuestionó la orden judicial. "Cuando asumió como jueza, Baladrón dijo que no había podido hacer cursos de capacitación por su trabajo de defensora de Menores. Bueno, ahora tenemos las consecuencias", dijo el sacerdote en una entrevista radial. A las 18 de ayer, Carro aceptó que la niña fuera llevada a otro hogar. Pero durante estos días estará acompañada por su madre sustituta, Mirta de Carro. La batalla judicial recién empieza. "El lunes insistiremos para que nos la devuelvan", sostuvo Carro.
Un funcionario le lee el acta judicial al matrimonio Carro Foto: Gentileza La Arena


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